Será porque llevo ya muchos años trabajando en Gamificación en muchos sectores, pero cada vez veo más claro que lo que realmente funciona es contar una historia. Crear un mundo, por sencillo que sea, donde se sumerja el usuario y se le ayude a realizar sus objetivos. Las medallas, logros, puntos cada vez me aburren más y a los usuarios igual. Antes, con la novedad, reaccionaban mejor para conseguir un logro, ahora vemos que es más difícil que participen solo por las mecánicas de juego basadas en recompensa.

Pero si les cuentas una historia la cosa cambia, y si esa historia es sobre transformarles, sobre darles información para potenciar sus habilidades y su creatividad el éxito del proyecto se eleva enormemente. Está es la parte difícil, recompensar con medallas lo puede hacer casi cualquiera.

El principal problema a la hora de contar una historia es la empresa que paga la Gamificación, ya que tiene que entender que solo se conecta con los usuarios emocionalmente cuando la historia es el enfoque principal y el producto, o servicio, pasa a un segundo plano (sin desaparecer en ningún momento). Es entonces cuando el usuario lo ve como algo original y genuino y estará más propenso a interactuar con la empresa, comprando, realizando una formación, etc.

La mejor forma de afrontar una historia es con una narrativa formativa

Cómo crear el storytelling de nuestra Gamificación

La narración tiene tres puntos centrales sobre los que tenemos que reflexionar para encontrar el argumento y el tipo de historia: las necesidades de la empresa, las aspiraciones personales de los usuarios y el punto que comparten todos en común. Si voy a hacer una Gamificación para una empresa de tecnología donde los usuarios son muy techies no voy a ambientar la historia en un crucero por el mar, seguramente crearé una historia de ciencia ficción, pero si es para los comerciales de esa compañía es posible que sí tenga sentido ambientarla en un crucero lleno de aventuras.

La mejor forma de afrontar una historia es con una narrativa formativa, que utilice conceptos sencillos para mostrar problemas complejos relacionados con su negocio. La mayoría de historias que leemos o vemos tratan sobre verdades profundas de uno mismo: con esfuerzo y constancia se gana la carrera, puedes hacer más de lo que piensas, no puedes complacer a todos, tienes que creer en ti mismo, etc. Son esos principios básicos los que nos conectan emocionalmente con los usuarios.

Todos buscamos tener relevancia y si una empresa me ayuda a conseguirlo estaré más dispuesto en creer y confiar en sus productos

Para una empresa de moda francesa realizamos una gamififación donde el objetivo era transformar a las vendedoras de tienda en influencers de moda y lo hicimos con acciones basadas en un storytelling donde el enfoque era “tú eres más creativa de lo que piensas” y le dábamos las herramientas para lograrlo.

Los usuarios, todos nosotros, buscamos tener relevancia y si una empresa me ayuda a conseguirlo estaré más dispuesto en creer y confiar en sus productos y servicios.

Consejos para crear conexiones duraderas con el Storytelling

Esto no suele gustar a las empresas, pero… ¡usa la verdad! Cuando más transparente eres mostrando errores y explicando cómo los solucionaste, en lugar de ocultarlos bajo una capa de felicidad pringosa es cuanto la gente empieza a creerte.

Evita la confusión en el mensaje. No estás escribiendo un libro y los usuarios apenas van a dedicarte tiempo. Es importante no desviarse de los ideales de la compañía y de lo que refleja al exterior.

Crea personajes y roles para dotar de personalidad a tu historia. Si un personaje cuenta la historia esta cobra más fuerza y si los usuarios pueden participar en ella eligiendo un rol, mucho mejor, ya que se involucrarán más.

Evaluar el éxito de nuestra historia.

La Gamificación no siempre tiene unos objetivos comerciales que podamos medir rápidamente, muchas veces nos encontramos en situaciones de formación de personas o de procesos de venta que son de muy largo recorrido. Por eso tenemos que crear disparadores en nuestra historia que nos ayuden a comprender si está gustado o que cosas hay que cambiar.

A los usuarios les aburre enormemente la típica encuesta de satisfacción, así que tenemos que integrar en nuestra historia esas preguntas. Por ejemplo, proponiendo un reto divertido donde el usuario tenga que hacer algo fuera de su rutina y que la recompensa sea hacerlo. A veces, pedir a los usuarios que te manden un selfie o una foto de lo que más odian de su trabajo es suficiente para hacerles sonreír y comprobar el índice de participación. Esas fotos tienen mucho más valor que pulsar las aburridas 5 estrellas.

Storyteller, Diseñador de Videojuegos y creador de Gametopia y sus cursos online. Creativo en la agencia de publicidad Flas Marketing y profesor de Guion y Diseño de Videojuegos en el Master de la Universidad Politécnica de Madrid. Leer más

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