Hace como 1 año, asistí a una charla que impartió en Madrid mi admirada Rhianna Pratchett, una excelente guionista de videojuegos, y me llamó la atención porque salió el tema de Transmedia y Crossmedia y el resto de ponentes, y la gran mayoría del público, tenía los conceptos totalmente confundidos, menos mal que Pratchet lo explicó muy bien.

En aquel momento me sorprendió que tanta gente del ‘mundillo’ tuviera problemas con esos conceptos y siempre me quedé con ganas de hablar sobre estos dos temas tan interesantes. Aunque en futuros viajes de la Creativity One iremos a los cúmulos de Transmedia y Crossmedia, me parecía que hoy era un buen momento para hacer un viaje más corto y definir que son y su potencial.

Vivimos en un mundo donde consumimos tanto que una sola historia, o formato, no es suficiente. Y, como creadores, solemos tener problemas para llegar a más gente, por tanto, lo mejor y más fácil es vender más veces a la persona que ya nos han comprado. Este sencillo ejemplo de Marketing es lo que mejor resume la necesidad de transformar o adaptar nuestra historia. Si a una persona ya le ha gustado, ¿por qué no voy a contarle más cosas? Va a ser mucho más receptiva de disfrutarla.

Como siempre, hay muchos matices a la hora de definir estos conceptos, pero permíteme que lo haga a grandes rasgos para que podamos entenderlo bien.

Transmedia

Nos permite evolucionar nuestra historia para convertirla en un universo que se extiende por diferentes soportes: libros, videojuegos, cómics… pero las historias de cada uno de estos soportes no tienen que estar unidas, funcionan de manera única. Es decir, que no hace falta que vea la película para poder jugar al videojuego.

Como gran ejemplo tenemos a Marvel, la casa de las ideas, donde no tengo que leer los cómics para disfrutar de las películas, ni tengo que ver la peli para disfrutar de uno de sus videojuegos. Ellos crean un universo y las historias se vuelven únicas en cada soporte.

Marvel es un ejemplo de transmedia

Marvel es un ejemplo perfecto de Transmedia

Crossmedia

Es similar, porque nos permite transformar nuestra historia para adaptarla a diferentes soportes, pero sin salirnos de la misma historia. No podemos entender como un producto individual cada soporte, sino como un conjunto de obras. Lo que trata el Crossmedia es tejer una red en la que intervienen diferentes autores y formatos, pero que no es universo.

Siempre me gusta hablar de los webisodios como ejemplo perfecto de Crossmedia. Mientras el espectador está comiéndose las uñas esperando el estreno de su serie favorita, le ofreces unos mini episodios vía web que sirven de unión entre la primera y segunda temporada. Pero para disfrutarlos, tengo que haber visto la primera temporada, pero si no los veo, no me afecta en nada a la hora de ver la segunda temporada.

Es cierto que este ejemplo se queda un poco difuminado ahora que tenemos Smartv y vemos Netflix en el ordenador y en la tele, pero estoy seguro que entiendes por donde los van los tiros, pero si te empeñas en otro ejemplo, no hay problema, aquí lo tienes: el cómic Tomb Raider, que narra una historia entre el primer y el segundo título del reboot de Lara. Era un cómic correcto, pero desde luego solo para fans, porque como historia individual no tenía sentido.

Creo que cada uno ofrece muchas posibilidades. Suelo escuchar más detractores del Crossmedia, porque consideran que es estirar una historia para sacar más pasta, pero esto es como todo, si está bien hecho puede funcionar, porque hay que saciar la sed de los fans ¿no crees?

Storyteller, Diseñador de Videojuegos y creador de Gametopia y sus cursos online. Creativo en la agencia de publicidad Flas Marketing y profesor de Guion y Diseño de Videojuegos en el Master de la Universidad Politécnica de Madrid. Leer más

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