Surcamos el cosmos en busca del núcleo central de la creación de historias, que resumiría en una pregunta: ¿Por qué quiero contar esta historia?

Es algo que me pregunto cada vez que arranco un proyecto, ¿por qué hablar de esto y no de otra cosa?, ¿por qué necesito dar salida a esta historia? Mis alumnos del Master de Videojuegos GamesUPM ya me han sufrido bastante con esa pregunta, pero es que la considero de vital importancia. Muchas veces, cuando me presentan una historia para un videojuego, les digo: “OK me mola, pero ¿por qué quieres contar esa historia?”. Otras veces voy más allá y les digo: “Está bien, pero ¿es lo único que tienes para contar?”.

Solemos confundir entretener con contar una historia y me refiero a una historia de las buenas, porque las buenas historias tienen un propósito más allá de entretener, tienen la misión de cambiar a las personas, porque si no, ¿para qué las contamos?

Una historia tiene que servir como detonante para que el receptor, como mínimo, reflexione

Con esto no quiero decir que una peli palomitera no esté bien, o que un videojuego con una historia mínima, pero muy jugable, sea peor que otro. Quiero decir que, si nos enfocamos en contar una historia, tiene que servir como detonante para que el receptor, como mínimo reflexione, y a ser posible, que cambie un poquito su forma de ver el mundo.

Nuestra existencia está marcada por historias que hemos leído, visto o escuchado. Relatos que nos han hecho ver el mundo de otra manera, de darnos cuenta de las cosas que hacemos mal, de hacernos hacer reír, llorar, revolvernos las tripas, desear el exterminio inmediato de la raza humana, eh bueno, ya sabes de lo que hablo.

Cuando consigues que una persona se cuestione cosas, has logrado un impacto emocional y siempre recordará tu historia, que al final es lo que queremos. Pero para lograrlo, necesitamos saber por qué lo queremos contar. No se trata de que sea una historia autobiográfica, si no de hablar de las cosas que te preocupan, de esas que te inquietan, de tus propios demonios escenificados en otro contexto, que es lo que siempre ha hecho la ciencia ficción, la de la rama dura, no estos pastiches buenrollistas que se han puesto de moda, tratar problemas actuales en lugares fantásticos.

Cualquier historia puede tener de trasfondo algo mucho mayor.

Cuando vemos una serie tan buena como Mad Men, no va sobre un publicista, va sobre problemas de relaciones que tenemos ahora, pero llevamos a otra época. Cuando jugamos a un videojuego tan fantástico como Uncharted 4, no va sobre piratas y tesoros, va sobre la nostalgia y el paso del tiempo.

Uncharted 4 misión casa de chicos

Mi momento favorito de Uncharted 4 es la misión de la casa de las antigüedades. Es una historia dentro de la historia, donde todo gira sobre la nostalgia.

A partir de ahora, cuando empieces a escribir una historia, pregúntate ¿es la historia que quiero contar? Quizá la respuesta te lleve a tomar otro rumbo mucho más fascinante.

Storyteller, Diseñador de Videojuegos y creador de Gametopia y sus cursos online. Creativo en la agencia de publicidad Flas Marketing y profesor de Guion y Diseño de Videojuegos en el Master de la Universidad Politécnica de Madrid. Leer más

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